

Aquivaldo Mosquera: "Cuando niño soñaba ser un gran
goleador"
Por Gustavo Borges
Pachuca (México), 30 ene (EFE).- El colombiano Aquivaldo
Mosquera nunca imaginó ser uno de los defensas más
seguros del fútbol mexicano porque en realidad su sueño
de siempre fue anotar goles y convertirse en el verdugo de
las redes en la selección de su país.
"Cuando niño soñaba ser un gran goleador", asegura el
jugador, quien anotó este fin de semana por primera vez en
19 partidos con los Tuzos de Pachuca, club que lo contrató
para evitar goles no para convertirlos.
Mosquera es un zaguero solvente, fuerte, veloz y con buen
sentido de la ubicación; es común verlo anticiparse a las
jugadas o salir desde atrás para llegar lo más cerca de la
portería que se pueda.
Contra América la oportunidad le llegó en una jugada a
balón parado en la que recibió un servicio del uruguayo
Richard Núñez y lo mandó a la puerta con un golpe de
cabeza. Entonces corrió por la pelota, se la metió dentro de
la camiseta y celebró como si fuera una mujer embarazada.
"Es que en agosto nacerá mi primer hijo; soy un tipo feliz
por todo esto" explica el jugador originario de Medellín, en
el departamento de Antioquia.
A los 25 años, Mosquera pinta como una figura confiable
para Colombia en el ciclo de cuatro años que terminará en
la Copa Mundial de Suráfrica 2010; ha crecido poco a poco,
ya tiene experiencia en las selecciones nacionales sub 20
y sub 23 y también ha aparecido en la Mayor.
"Mi gran ilusión es establecerme en el equipo nacional de
mi país; nos dolió quedarnos fuera del Mundial de
Alemania y seguro ahora habrá cambios. Si mantengo un
buen rendimiento en México, eso me va a ayudar a cumplir
mi sueño", asegura.
Aquivaldo llegó a México de forma casual, el año pasado un
directivo del Pachuca fue a Colombia a ver a un defensa
que jugaba contra el Atlético Nacional donde estaba
Mosquera, quien ese día hizo un gran partido y convenció al
visitante.
"Estuve bien en ese juego el enviado de Pachuca cambió
de opinión; mi equipo colombiano ayudó a la transacción y
aquí estoy", asevera.
Aunque lleva apenas ocho meses en México, Mosquera se
adaptó bien a Pachuca; el primer día que llegó su
compatriota Miguel Calero lo llevó a buscar una casa y en
poco tiempo se adaptó a la comida.
"Caí en un buen equipo, en Pachuca somos como familia,
además de que hay otros dos colombianos, Miguel Calero
y Andrés Chitiva, con quienes tengo una gran amistad",
explica.
Hace más 15 años, cuando era un niño, Mosquera quedó
marcado por el gol de Freddy Rincón, quien recibió un
servicio de Carlos "Pibe" Valderrama y empató el partido de
la Copa Mundial de Italia'90 contra Alemania. Entonces
decidió la profesión de su vida: goleador.
"Iba en el camino, pero un día me pusieron de defensa
central, lo hice bien y hasta el sol de hoy; es una posición
anónima pero yo le encuentro encantos", dice.
Aquivaldo Mosquera sueña como todos, pero prefiere vivir
la vida paso a paso. En su fin se brillar en la selección
colombiana ha subido escalón por escalón desde las
categorías juveniles y en cuanto a su futuro, también lo
tiene todo calculado.
"Salgo cada día a darlo todo en el Pachuca, me siento bien
aquí, pero quiero terminar en Europa, en cualquier liga
buena, aunque si me dan a escoger, prefiero el Barcelona.
Sería un sueño jugar con el mejor de todos, el brasileño
Ronaldinho", concluye.EFE.






